La asignatura pendiente de las teleseries españolas
Lo primero es lo primero y es que tenemos que felicitarnos por el buen nivel de las teleseries que estamos produciendo estos últimos años en España. Todo cambia, y la producción se ha sabido adaptar a los nuevos tiempos y hacer productos más interesantes, con mejor factura y, lo más importante, más competitivos. Por fin tenemos en casa productos que le pueden hablar de tú a tú a CSI, House, Perdidos y compañía. Aunque por presupuesto jueguen en ligas diferentes.
Estos últimos años han proliferado las sitcoms (“Los Serrano”, “Aquí no hay quién viva”, “Cuestión de sexo” o “La chica de ayer”), las tv movies históricas (“El 23 F” y “Objetivo el Rey”), las teleseries de terror o suspense (“El internado” y “Hay alguien ahí”) o aquellas que siguen la estela de los referentes americanos sobre el poder y la venganza (“Herederos”). Todas ellas han triunfado y nos han hecho pasar grandes ratos frente al televisor.
Pero eso sí, como padre que ahora tiene un chaval de casi de 6 años, vamos, una personita inteligente y un ávido espectador lleno de curiosidad donde los haya me pregunto: ¿cuáles de estas teleseries puedo ver con él? Parece una chorrada de pregunta pero no lo es. Solemos ir a menudo al cine. Pregúntenme lo que quieran de cine, pero de cine infantil. No me pregunten sobre “Los abrazos rotos” o la última de Lobezno. Pregúntenme sobre “Monstruos Vs alienígenas”, sobre la última de Pixar o y sobre “High School”… que de eso sí lo sé todo. Pero… ¿y en casa? ¿Qué podemos ver con él mi mujer y yo?
Creo que las teleseries han mejorado su puesta en escena y su factura pero se han olvidado del concepto “disfrutar en familia” que sí tenían otras series como “Farmacia de guardia” o “Mediterráneo” (rodada en el parque natural de Selwo –Estepona- con animales salvajes en cautividad). No voy a entrar a comparar las cuestiones técnicas entre unas y otras. Sencillamente unas las puedo ver con mi hijo y las otras no. Y como mi hijo vive en casa y forma parte de mi familia no lo puedo enviar a dormir a las cinco de la tarde para que no vea nada que no pueda ver. Al final, y se lo dice un buen televidente, a mi mujer y a mí no nos queda más remedio que “tirar de DVD” –si me permiten la expresión- para divertirnos en familia.
De acuerdo, seguro que piensan que tiene que haber de todo. Y estoy de acuerdo. DE TODO. Y por eso pienso que hay un sector potencial que está muy descuidado: familias con niños pequeños. Por no entrar en otro berenjenal mayor que sería cómo está, actualmente, la programación infantil. Les reto a que me enumeren dos programas infantiles de referencia. Tan sólo dos. Espero.
A mi hijo le gustan los animales, ver a otros niños en pantalla y un argumento con el que, si bien no pille todos los matices, pueda entender visualmente lo que pasa. Por ejemplo, se podría hacer una teleserie blanca, para todos los públicos, que se situara en el parque de Cazorla o, por qué no, en el Parque Oceanográfico de Valencia. Algo sencillo y directo, con toda la buena factura que quieran, pero con animales y visualmente atractivo. Algo que pueda ver con mi hijo, vamos. Si lo hacen, les estaré eternamente agradecido. Gracias.